Internet, la TV y el cine: El nuevo usuario digital

INTERNET, LA TV Y EL CINE: EL NUEVO USUARIO DIGITAL

En apenas poco más de veinte años, Internet ha logrado ubicarse en un lugar central en la vida de millones de personas en el mundo entero. Desde el principio, la internet como medio ha ido construyendo un espacio en las vidas de las personas, llegando a rivalizar e incluso a posicionarse como un medio de consumo masivo más importante que la televisión o la prensa escrita.

Esta situación no ha hecho sino acentuarse, debido al auge en los últimos años de los teléfonos inteligentes, gracias a los cuales el acceso a internet y la forma en cómo se generan y comparten contenidos se ha transformado y generalizado. Una prueba de esto es cómo se está transformando la industria cinematográfica en función de los hábitos del nuevo usuario digital.

Internet: algunas cifras

Hay quien estima que tres mil millones de personas a cada segundo están conectadas de alguna forma a internet. Más de 80 mil millones de emails de todo tipo son enviados; mil millones de búsquedas en los diferentes motores son realizadas desde todos los rincones del orbe; el doble de cantidad son los usuarios conectados a Facebook (casi la tercera parte de la población mundial), y la misma cantidad de videos de Youtube están siendo reproducidos.

En estas estadísticas podemos ver el protagonismo que con el tiempo se ha ganado internet en las vidas de tantas personas alrededor del mundo. Verdaderamente, para estar aislado de Internet habría sido necesario pasar los últimos 20 años encerrado en una cueva. Por esto, no es de extrañar que en los últimos años se hayan generado nuevas y antes impensables formas de consumir contenidos y entretenimiento: por ejemplo, el auge de las plataformas de streaming, que en los últimos años han generado toda una discusión dentro de la industria cinematográfica en relación a su legitimidad como difusores de obras fílmicas.

La polémica de las plataformas de streaming

Este es un tema de especial importancia hoy por hoy. El carácter omnipresente de internet has transformado radicalmente la forma como los usuarios se aproximan a formas de entretenimiento con décadas de historia, como lo es la industria cinematográfica. Recientemente, se ha avivado la polémica de si las películas producidas para Netflix o Amazon son elegibles para competir con otros films de factura más tradicional en festivales como Cannes o Venecia. Como toda polémica, las posturas tanto a favor como en contra tienen sus seguidores y detractores, siendo el gusto del público el que, aparentemente, determinará alguna respuesta sobre esto en el futuro.

Porque es innegable cómo hoy en día los usuarios tienen acceso a los servicios de plataformas streaming que han redefinido la forma como se ven la televisión y el cine. Estamos ante el nacimiento de un paradigma nuevo que privilegia por encima de todo la libertad del usuario para decidir qué ve, en qué momento lo ve y cómo lo ve. Podría decirse que esto es absolutamente coherente con la forma de pensar de una generación como los llamados Millenials.

La era dorada de las series.

Por otro lado, los canales de televisión han modificado la forma como producen sus contenidos en función de estos nuevos paradigmas de consumo de contenidos marcados por la era digital. Algo que podría entenderse como una consecuencia de esto es lo que algunos han llamado la era dorada de las series: En la actualidad, es fácil darse cuenta de cómo las series han pasado a dominar el mercado y el imaginario cultural de las personas. Y esto es consecuencia directa de cómo las nuevas generaciones consumen contenidos por internet.

El llamado binge watching, o maratón, es la forma como mayoritariamente son consumidos los contenidos audiovisuales en las plataformas de streaming. Esto, a su vez, se debe a la libertad con la que cuentan los usuarios para decidir qué ver, cuándo verlo y cómo hacerlo, lo que ha llevado a los productores a la necesidad de realizar contenidos seriados, evidentemente, mucho más largos que una película, y que puedan mantener la atención de los usuarios por mucho más tiempo. El boom que esto ha generado desde internet se ha visto reflejado en las cadenas televisivas, que en un increíble despliegue de recursos suben el estándar un poco más con cada producción, llegando a niveles que en muchos casos sobrepasan a las producciones más costosas de Hollywood.

Ejemplos de esto son series como Game of Thrones, de la cadena estadounidense HBO, que se encuentra entre las producciones televisivas más caras de la historia, cosa que es fácil de comprobar al ver en sus episodios unos valore de producción dignos de cualquier épica hollywoodense. Series como esta, producida por una cadena de televisión, pero dirigida a un público digital, son una señal de cómo los hábitos creados por internet han moldeado a los usuarios, y cómo estos, a su vez determinan el pulso que late dentro de la industria.

Como es fácil de constatar, entonces, nadie puede ser indiferente a la revolución que Internet ha generado en prácticamente todo lo que nos rodea. En todas las dimensiones de nuestras vidas: en el entretenimiento, en la forma en cómo nos relacionamos con los demás y con el mundo, en el intercambio de bienes y servicios; la era digital determina gran cantidad de los aspectos de nuestra vida cotidiana. Ante este panorama, lo mejor es conocer y familiarizarse con todas sus implicaciones y particularidades.

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